El Abecedario del verano con mascota

El verano está a la vuelta de la esquina, y el calor ya se está haciedo notar. Nuestras mascotas también acusan el calor, y hay muchas cosas que podemos hacer para que disfruten del verano sin sufrir con el calor y sus consecuencias.

En este artículo te traigo todas las cosas que considero relevantes a tener en cuenta para tu perro, tu gato y tú paséis un verano excepcional 🙂

  • Antiparasitarios: Con el calor llegan pulgas, garrapatas, moscas, mosquitos… Es la estación en la que más bichos pueden coger nuestras mascotas. Aquí tienes un enlace a un artículo sobre la lucha contra estos bichitos desagradables. Además, si viajas, infórmate de si allá donde vas hay parásitos extra de los que haya que protegerse.
  • Bebida: Ten siempre agua fresca disponible para tu mascota; renuévala con frecuencia, evita que beba agua estancada (charcos, lagos…) y si vas de excursión llévate un bebedero portátil para irle dando agua cada 1-2 horas, menos si estáis haciendo ejercicio. Ten también algo de comida; en verano comen menos pero más frecuente.
  • Cobijo: Ubica su camita en una zona fresquita de la casa, cerca del ventilador pero sin que le dé de pleno y sin que le afecte el aire acondicionado. Si rechaza dormir en su cama, quizá es porque le da calor. Busca una más fresquita, de otros materiales o más delgada. Es mejor que duerma en blandito, especialmente si es un animal viejito o un perro de raza grande.
  • Donde quiera que vayas, si te llevas a tu mascota, asegúrate de planificar con toda la antelación posible todo lo que necesitas para viajar con ella: encontrar alojamientos que admitan animales, preguntar qué vacunas son obligatorias en aquella región, saber si admiten animales en los lugares que piensas visitar, localizar un veterinario 24 horas cerca de tu alojamiento…
  • Espigas. Son causantes de muchos problemas en perros que corretean por el campo. El año pasado por estas fechas hice un video muy casero explicando qué son las espigas y sus peligros.
  • Fiiiiiiiiiiiiiiiuuuuu…. ¡PUM! El verano es época de fiestas mayores, celebraciones y otros eventos que se celebran con petardos, fuegos artificiales, ferias ruidosas… Si a tu animal le asustan los ruidos, tenlo en cuenta . Si no sabes qué hacer para calmarle, pásate por el Reto San Juan Sin Miedo haciendo click aquí.
  • Golpe de calor: El mayor peligro del verano. Demasiado calor, o ejercicio en un día caluroso, puede ser mortal para tu animal. Resumiendo: Gorditos, a la sombra. AGüelitos, también 😉 Y BulldoGs, PuGs y demás doGs con la cara chata, más de lo mismo. Son los más proclives a sufrir por el calor. Si ves a tu animal jadeando, débil o incluso desmayado, refréscalo echándole una toalla empapada en agua por encima (agua a tempratura ambiente o fresca, no helada), ponle un ventilador en la cara o abanícale y vete al veterinario.
  • Haced paradas en los viajes en coche largos: cada hora para estirar las patas y beber un poco de agua, dar una vueltecita y olfatear un poco.
  • Inspecciona su cuerpo, ojos, oídos y patitas (mirando la piel entre los dedos) cada día en busca de espigas, parásitos y rojeces. La piel está mucho más delicada con el calor y las alergias y las picaduras son la moda en verano.
  • Juega con tu animal en las horas de menos calor. Paséalo o déjalo salir a la calle también a primera o última hora, evitando las horas de más sol. A esas horas, un juguete para morder o un juguete rellenable de comida como los Kong que has puesto antes una hora en el congelador puede ser un gran aliado contra el calor.
  • Kilómetros en coche: Si vas a hacer muchos, mejor que sea con seguridad. Hay muchas posibilidades: cinturones de seguridad, arneses… Se ha visto que lo más seguro en caso de colisión es que el animal vaya en un transportín encajado entre los asientos de delante y los de detrás o fijado al maletero (siempre que el maletero permita la circulación del aire, quitando la bandeja)
  • Leishmaniosis: protege a tu perro con collares o pipetas adecuados, además de vacunarle, si es el caso. Con el calor hay mucho más flebotomo, el transmisor de la leishmaniosis.
  • Mosquitos: también les pican a ellos. No sólo transmiten la leishmaniosis, también pueden transmitir Dirofilaria a perros y gatos (incluso a hurones!), así que hay que evitar las picaduras y, si viajas, preguntar si deberías protegerle específicamente según la zona a la que viajes. Si ves que se rasca alguna picadura, aplica frío. No le pongas antimosquitos nuestros, que se lo chupará o lo puede absorber por la piel y ser tóxico. Mejor las pipetas o collares especiales.
  • Nevera: Guarda en frío la comida húmeda (latas, comida casera…) porque se puede estropear con mucha rapidez. El agua, renuévala con frecuencia.
  • AÑade algunos cubitos de hielo en el cuenco del agua para refrescar a tu compi.
  • Ojos: Si entra arena de la playa o se resecan por el calor, ponle unas gotas de suero fisiológico (de la farmacia) para limpiarlos sin riesgo.
  • Playa: Hay playas que admiten perros incluso en verano, en horarios restringidos o a todas horas. Recuerda llevarte bolsitas para las cacas y seguir los consejos para después de un día de playa que tienes aquí.
  • ¡¡Quema quema quema!! El asfalto y la arena de la playa queman las patitas de vuestros animales. Tocad el suelo con la mano y valorad si vosotros caminaríais descalzos por ahí antes de hacer que vuestros perros lo hagan.
  • Residencias: Si te vas de vacaciones sin él, busca una buena residencia que pida vacunas, tenga sitio para correr varios perros juntos y tengan servicio veterinario. Eso, si es un perro. Si es un gato, mejor déjalo en casa y que venga alguien a darle de comer, echarle un vistazo y jugar un poco.
  • Sombra. En la calle y en casa. Si le gusta tomar el Sol, modéralo. También se pueden quemar, y tener cancer de piel, especialmente los de pelo blanco, piel rosadita y en las zonas con poco pelo, como las barrigas de los perros y las orejas de los gatos.
  • Tratamientos: Asegúrate de tener a mano todos los diagnósticos, recetas, suficientes pastillas… de tus mascotas por si necesitas enseñárselos al veterinario del sitio de vacaciones, para dejárselos al «canguro» o la residencia, y para tener de sobras por si acaso tu veterinario habitual cierra por vacaciones.
  • Un buen baño puede ser refrescante y acompañado de un cepillado ayudará a tu perro a estar más fresquito. Consulta con tu peluquero canino si es conveniente cortarle el pelo: a veces intentando hacerles un favor, les hacemos una p…. marranada 😛
  • Viajes al extranjero: Contacta con el consulado o la embajada del país al que vas a viajar con tu mascota para saber qué requisitos hay para viajar allí. No se lo preguntes a tu veterianrio, que no tiene por qué saberlo. A la embajada. Tanto si viajas dentro como fuera de Europa, te aconsejo que le hagas el pasaporte. En algunos países te piden pruebas especiales como los anticuerpos de la rabia, que tardan meses en darte los resultados, así que lo dicho: ¡¡planifica todo con antelación!!
  • Waterpolo, Windsurf… los deportes acuáticos pueden ser muy divertidos, pero no a todos los perros les gusta nadar o se defienden bien nadando. Si no tiene práctica, no le obligues ni lo tires al agua sin más. Mételo poco a poco en brazos en el agua o anímale a entrar por sí mismo, y pon cuidado en que siempre tenga la opción de salir cuando quiera, es decir que siempre toque al suelo. ¡Ah, por cierto! Hay juguetes muy chulos que flotan como este para tirárselos y que los vaya a buscar sin tener que bucear ni masticar palos 😉
  • EXcusas, las justas. Al policía al que le ha tocado «pringar» en verano le van a dar igual todas tus eXplicaciones. Si viajas con tu mascota, infórmate de las normas del municipio respecto a dónde pueden ir sueltos, si tienen que llevar bozal, dónde pueden entrar y dónde no…
  • ¿Y si tienes un reventón? Mientras esperas la grúa, si haces bajar a tu perro del coche, no es mala idea ponerle un chaleco reflectante como el que llevarás tú. Los otros conductores esperan ver personas alrededor de un coche parado en el arcén, pero quizá no esperarán ver a un perro, mucho más bajito… ¡facilita que lo vean!
  • Zas! Zorpreza! Zacabaron las vacaziones! 😉 Muchas mascotas notan el cambio de hábitos y sufren una especie de «síndrome postvacacional» porque se habían acostumbrado a que sus dueños estaban mucho más con ellas. Intenta regresar a tus costumbres y horarios habituales unos días antes para darle tiempo de adapatarse (y a ti tampoco te irá mal).

¡Uf, lo conseguí! Mira que me han costado algunas letras… jejejeje 😉

Bueno aquí tienes un extenso listado de consideraciones a tener en cuenta para encarar el verano con tu mascota.

¡A disfrutar del calor!

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